El Parlamento Europeo publica una propuesta de refundición de la Directiva relativa al fomento del uso de energía procedente de fuentes renovables en la Unión Europea.

El Parlamento Europeo publicó el 13 de noviembre de 2018 la Resolución legislativa del Parlamento Europeo, de 13 de noviembre de 2018, sobre la propuesta de Directiva del Parlamento Europeo y del Consejo relativa al fomento del uso de energía procedente de fuentes renovables.

El Parlamento Europea ha publicado una Resolución legislativa sobre la propuesta de refundición de la Directiva 2009/28/CE de fomento de la energía renovable. La refundición busca clarificar e incluir las muchas modificaciones que han sido hechas en el texto de la directiva original, con vistas a la realización de futuras modificaciones en previsión al aumento de la generación de energía renovable.

La Unión Europea ha fijado la promoción de la generación de energía renovable como uno de sus principales objetivos en su política energética, siendo una de las medidas más importantes para cumplir con el objetivo vinculante de reducir las emisiones en al menos un 40% por debajo de los niveles de 1990 para 2030, según lo pactado en el Acuerdo de Paris 2015.

La Directiva 2009/28/CE introdujo un marco regulador que fijaba objetivos nacionales vinculantes en materia de energía renovables para cada Estado Miembro, con el objetivo general de que el 20% de la generación eléctrica de la UE provenga de fuentes renovables y de que el 10% del sector transportes use biocombustibles. De igual manera, se indicó inicialmente que el 27% de la energía consumida debía de provenir de fuentes renovables para 2020, pero se aumentó al 32% a la luz de la firma del Acuerdo de Paris 2015, la disminución de los costes y el avance de la tecnología.

La Directiva refundida incluye consideraciones esenciales para cumplir con los objetivos de reducción de emisiones y fomentar el uso de las energías renovables, como reducir el consumo de energía usando mejoras tecnológicas, promocionar y expandir el uso de transporte público e implementar innovaciones tecnológicas en los sectores eléctricos, de calefacción y de refrigeración. También se incluyen medidas para incrementar la eficiencia de los sistemas energéticos de la UE mediante la creación de un mercado único de energía, lo que permitiría crear mejores condiciones para la implantación de energías renovables como la solar o la eólica. Estas energías se verían beneficiadas al producirse una disminución en sus costes, haciéndolas más competitivas y atractivas en comparación con las energías provenientes del carbón.

El objetivo a largo plazo de la política de la Unión Europea es conseguir una economía de baja emisión de carbono, sin que ello suponga que la descarbonización traslade el coste al consumidor y al contribuyente.