Eficiencia energética: Recomendaciones de la Comisión Europea sobre la implementación de la Directiva de Eficiencia Energética

La Comisión Europea emitió tres recomendaciones desde el 25 de septiembre de 2019 mediante las que se aclaran las obligaciones de los Estados miembros en el campo de la eficiencia energética derivadas de la Directiva 2012/27/UE, de 25 de octubre de 2012, sobre eficiencia energética, modificada por la Directiva (UE) 2018/2002. Estas recomendaciones se centran en la implementación de las obligaciones de los Estados miembro en materia de ahorro de energía, tales como imponer obligaciones a los distribuidores de energía y/o las empresas minoristas de venta de energía, y en el contenido de las evaluaciones integrales del potencial para la aplicación de calefacción urbana eficiente y refrigeración, mencionado por la Directiva 2012/27/UE sobre eficiencia energética. Así mismos, estas recomendaciones abordan las disposiciones de la directiva con respecto a la medición y facturación de fuentes de energía térmica para clientes finales.

Las Recomendaciones emitidas por la Comisión Europea son directrices que deben ser seguidas por los Estados miembro a la hora de transponer las disposiciones contenidas en la Directiva 2012/27/UE.

Entre clarificaciones y directrices para evaluar los ahorros de energía, la Recomendación 2019/1658 proporciona información detallada sobre las diferentes medidas políticas que los Estados miembro podrán usar para cumplir con sus obligaciones en materia de ahorro energético. Algunos  ejemplos de medidas políticas propuestas son la aplicación de sistemas de obligaciones de eficiencia energética (lo cual afectará a distribuidores de energía y a empresas minoritas de venta de energía), sistemas de etiquetado energético y la implantación de tasas a la energía o al CO2. Los Estados miembro tienen la capacidad de dirigir estas medidas a sectores específicos, especialmente al sector del transporte y al sector del agua.

Al igual que la Recomendación 2019/1658, la Recomendación 2019/1659 proporciona pautas para el desarrollo de estrategias y medidas políticas sobre eficiencia energética, pero centradas en el sector de calefacción y refrigeración. Principalmente, esta Recomendación proporciona sugerencias a los Estados miembro para la realización de la evaluación del potencial de la calefacción y refrigeración y posterior presentación a la Comisión.

Finalmente, la Recomendación 2019/1660 establece pautas para facilitar a los Estados miembro la aplicación de medidas dirigidas a los consumidores finales en materia de medición y facturación de la energía térmica con el fin de reducir su consumo de energía. Estas medidas afectarán a las obligaciones de medición y facturación de los proveedores y distribuidores de energía y a los consumidores finales mediante la introducción de nuevos elementos, como información sobre el mix energético y las emisiones de gases de efecto invernadero, en la información que normalmente reciben.

La transposición e implementación de la Directiva 2012/27/UE es necesaria si se quieren conseguir los objetivos europeos de energía de 2030.